- Esta realidad se ve reflejada en un estudio epidemiológico estadounidense donde se señala que los y las jóvenes dedican 4 horas o más al día a las pantallas, que se asocia además con problemas de atención, comunicación y conducta, así como con un mayor riesgo de depresión y ansiedad.
- Establecer momentos del día libre de dispositivos, evitar las pantallas en dormitorios y durante las comidas, y ofrecer alternativas de ocio compartido en familia, así como fomentar la actividad deportiva, ayudan a reducir la dependencia tecnológica.
25 de junio de 2026. La Copa COVAP, iniciativa educativa y deportiva promovida por la Cooperativa Ganadera del Valle de los Pedroches, y el Consejo Andaluz de Colegios de Enfermería (CAE) alertan de que el uso intensivo y prolongado de pantallas está teniendo un impacto directo en la comunicación y las relaciones sociales de niños, niñas y adolescentes. Y es que la utilización abusiva de dispositivos digitales favorece conductas de aislamiento social, reduce la interacción cara a cara y dificulta el desarrollo de habilidades sociales esenciales en etapas clave del crecimiento.
Esta preocupación se ve respaldada por un estudio epidemiológico reciente realizado en Estados Unidos que señala que los y las jóvenes dedican cuatro horas o más al día frente a las pantallas. Asimismo, esa cantidad de tiempo se asocia no solo con los problemas anteriormente mencionados, sino también con dificultades de atención y conducta, así como con un mayor riesgo de depresión y ansiedad.
En la misma línea, una investigación publicada en Journal of Child and Family Studies concluye que, a mayor número de horas frente a pantallas, más alto es el grado de aislamiento social, ya que por cada hora adicional de uso de dispositivos se incrementan los indicadores de retraimiento y disminuye la calidad de las relaciones de amistad, un aspecto fundamental para el bienestar emocional durante la infancia y la adolescencia.
Desde el punto de vista comunicativo, el impacto del entorno digital es especialmente relevante. “La comunicación a través de pantallas reduce los estímulos verbales, como las miradas, los gestos o el tono de voz, que son fundamentales para aprender a comprender emociones y relacionarse con los demás”, explica Carmen María Rodríguez, enfermera referente de centros educativos y de la Unidad de Gestión Clínica Levante Sur (Córdoba). Esta falta de práctica en la interacción presencial “puede derivar en un empobrecimiento de las habilidades sociales básicas, como la empatía o la asertividad, y en una mayor tendencia al aislamiento, especialmente en preadolescentes y adolescentes”, añade.
Esto se explica porque al interactuar principalmente con pantallas disminuyen también las oportunidades de ponerse en el lugar del otro, resolver conflictos de manera cooperativa y tolerar la frustración. Todo ello “ralentiza la maduración emocional y social, dificultando la construcción de relaciones sanas y estables en el entorno real”, matiza Carmen María Rodríguez.
En edades tempranas, el impacto adopta otras formas. El uso excesivo de pantallas se relaciona con retrasos en el desarrollo del lenguaje, menor juego simbólico y dificultades de atención, aspectos clave para el desarrollo emocional y social. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda evitar las pantallas en menores de un año y limitar su uso durante la primera infancia, mientras que la Asociación Española de Pediatría (AEP) aconseja restringirlas al máximo hasta los seis años y establecer límites claros en etapas posteriores.
La importancia de destacar las señales de alarma
Desde la Copa COVAP y el CAE subrayan la importancia de identificar de forma precoz señales de impacto negativo por el uso de pantallas, un aspecto donde la figura de la enfermera escolar es clave en la detección de signos de alarma como el retraimiento social, cuando los y las menores evitan juegos o conversaciones presenciales y prefieren permanecer solos frente a una pantalla; el escaso contacto visual, que dificulta la comprensión emocional; la irritabilidad o la dificultad para concentrarse o hacer actividades cotidianas. Asimismo, su papel es fundamental en la promoción de la salud y la protección de los menores frente a la dependencia de dispositivos, que puede derivar en ansiedad.
“La detección temprana de estos signos es fundamental para intervenir a tiempo, orientar a las familias y evitar que estos problemas se consoliden”, señalan desde el Consejo Andaluz de Enfermería. En este sentido, la figura de la enfermera referente escolar desempeña un papel clave gracias a su presencia cercana en el entorno educativo y su conocimiento del desarrollo infantil.
Para prevenir el aislamiento social y las dificultades de comunicación asociadas al uso intensivo de pantallas, desde la Copa COVAP y el Consejo Andaluz de Enfermería inciden en la importancia de promover hábitos de vida saludables desde el entorno familiar y educativo.
- Establecer momentos del día libres de pantallas, especialmente durante las comidas, antes de dormir y en espacios compartidos del hogar para favorecer la conversación, la escucha activa y el vínculo familiar.
- Evitar el uso de dispositivos digitales en los dormitorios contribuye a reducir la dependencia tecnológica, mejora la calidad del descanso y previene un consumo prolongado no supervisado.
- Ofrecer alternativas de ocio saludable en familia, como actividades al aire libre, juegos presenciales o propuestas culturales. De este modo, se sustituye el tiempo de pantalla por experiencias compartidas que fortalecen las relaciones personales.
- Acordar normas claras sobre horarios y contenidos, adaptadas a cada edad, para ayudar a establecer límites saludables y fomentar una relación más equilibrada con el entorno digital.
- Fomentar la práctica deportiva y la actividad física para promover la interacción cara a cara, el trabajo en equipo y las experiencias emocionales compartidas, reforzando la autoestima y el sentido de pertenencia al grupo.
Sobre la Copa COVAP
La Copa COVAP es una iniciativa educativa y deportiva única en Andalucía que cada año reúne a cerca de 4.000 participantes de fútbol y baloncesto de 10 y 11 años. Desde hace trece ediciones, este proyecto recorre las ocho provincias de Andalucía con el objetivo de promover valores positivos y luchar contra la obesidad infantil, un problema de salud cada vez más frecuente en menores. Más información en http://www.copacovap.es.
Sobre el Consejo Andaluz de Enfermería
El Consejo Andaluz de Colegios de Enfermería (CAE) representa a más de 50.000 profesionales en Andalucía. Como órgano coordinador de los colegios provinciales, su misión es defender los intereses de la profesión, impulsar la formación continua y mejorar la calidad de los cuidados. Actúa como interlocutor ante las instituciones para fortalecer el papel de la enfermería en el sistema sanitario y promover la salud pública. Más información en: https://www.consejoandaluzenfermeria.com




